Tesis y Propuestas para Avanzar en la Lucha. (Primera Parte) #1659

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Por Alberto Híjar Serrano (para APIA-Virtual)

“Estado profundo ” llaman Petersen Dale Scott (2012), David Wise y Thomas B. Ross (1974) al resultante de la inclusión de los 500 mil millones de dólares del narcotráfico a la especulación financiera, bancaria, contratista, mercantil, artística y deportiva en especial, bajo control de los Estados que ya no merecen el calificativo de la nación porque atentan y destruyen toda convivencia social arrasando con los derechos históricos de todos los pobres más pobres y con la tierra-territorio-terruño que precisa Andrés Aubry.

Peña creyó que era una frase retórica más la de su accidentado juramento presidencial con la manita adelantada en saludo nazifascista. “Que la nación me lo demande ” dijo al lado de Calderón en un escenario militarizado ante el repudio. Pues bien la nación le demanda ahora el incumplimiento irremediable del bienestar mexicano sometido a compromisos intolerables con el gobierno criminal de Estados Unidos, los consorcios beneficiados por reformas constitucionales y prácticas facilitadoras en todos los niveles de gobierno.

Saben la OMC, el FMI, el BM, el valor de la reproducción social y por eso orientan la educación al servilismo neocolonial y tecnocrático. No es casual que el centro del clamor mundial por los 43 con la certeza de que “fue el Estado”, sea una Escuela Normal Rural, formadora de maestros arraigados en pueblos y comunidades donde cumplen su deber de abogados de las causas difíciles y desesperadas. Las situaciones repisas extremas del Estado profundo son enfrentadas con la memoria viva de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas caído en combate hace casi cuarenta y dos años, y menos por una larga tradición que tiene en Vicente Guerrero y su soldado Juan Álvarez, los ejemplos a seguir. Hace 163 años, el Plan de Ayutla repudió y echó a Santa Anna, el vendedor del territorio nacional y procuró orientar al Estado en beneficio de la nación desde abajo y a la izquierda como dicen quienes en Chiapas han llamado a la autonomía autogestionaria para ser escuchado por Ayutla de los Libres proclamado ya municipio autónomo con otros seis vecinos más. Hay memoria, ¡ay! memoria, dolor y digna rabia como fundamentos del fin del Estado capitalista corrupto y militarizado.

¿Por dónde empezar? se preguntó Lenin cuando había que construir la revolución socialista. Empezamos de tiempo atrás pero habría que preguntar ¿hay memoria para no descubrir el hilo negro, repetir errores y traspiés y para no seguir llevando al pueblo de lodazal en lodazal? Propongamos desde las relaciones urbanas y con recursos para procrear instituciones para el largo plazo.

  1. 1. En lugar de los muy discutibles hombres egregios, el pueblo en lucha construido desde abajo y a la izquierda. Esto se concreta al advertir las organizaciones más avanzadas en coordinar acciones y darle contenido al nuevo constituyente para nueva constitución, a la defensa de la tierra-territorio-terruño, al derecho a autonomías autogestionarias. Todo con la claridad sintetizada en el sarcasmo de Tomás Mojarro de no más rogarle al cacomixtle que se vuelva vegetariano. Dejemos a los instalados en la sociedad civil que no quieren ser sociedad política al renunciar a construir un poder contra el Estado, la tarea de las comisiones de la verdad, los derechos humanos, la reparación del daño, ciertamente importantes.

Una reunión mensual o las que sean necesarias con disciplina estricta iniciada por la puntualidad y la conducción rotativa de deliberaciones y propuestas sin figurones de por medio, son urgentes para ordenar articulaciones y precisar consignas, impresos y modos de marchar con presencia ejemplar liberada de ocurrencias geniales efímeras.

  1. 2. La memoria exige conocimiento histórico. Urgen cátedras libres como las crecidas después del movimiento estudiantil de entresiglos [del CGH]. De manera articulada fundamos hace doce años el Taller de Construcción del Socialismo hoy disuelto o reducido a su mínimo funcionamiento. Mantenemos sin consecuencias mayores el homenaje a la LEAR a los ochenta años de ser fundada como ejemplo internacionalista de frente unido de impulso al frente popular con trabajadores organizados como proyecto nacional. Con todo y la inexistencia del movimiento obrero, hay que recordar la tesis del Manifiesto del Partido Comunista al afirmar que los trabajadores no tienen patria pero son la única clase capaz de proyecto nacional. Con sindicatos bajo control del Estado profundo, con enemigos tan poderosos de reproducción social como las radiodifusoras, televisoras y la industria del espectáculo, es urgente una estrategia de los usos contestatarios de las redes sociales, las radios comunitarias y las acciones gráficas y pictóricas que habría que valorar de manera estricta. Lo hecho como acompañamiento a la APPO en Oaxaca [en el 2006], es necesario fortalecerlo y amplificarlo. Tenemos qué discutir sin individualismos grupales ni personales.

(Continuará en el próximo Machetearte).

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