Giovanni Sartori y la Democracia a la Mexicana. #1661

0

Por Jesús Ponce Contreras

En días pasados murió uno de los más grandes pensadores de la ciencia política de nuestro tiempo, su nombre, Giovanni Sartori. Su grandeza reside en que su obra y pensamiento ha influido en el análisis de los sistemas de partidos en democracia y de la propia estructura interna de los partidos. Así mismo, Sartori fue uno de los politólogos que con más juicio ha abordado la reflexión epistemológica sobre los métodos de investigación y los objetivos del conocimiento en las Ciencias Sociales. Una de sus más grandes obras ha sido y será el ‘Homo Videns. La sociedad teledirigida’, en donde con un análisis profundo aborda la relación democracia, televisión y opinión pública. En su acertado análisis responsabiliza a la televisión de generar una opinión pública degradada, que tiene serias implicaciones en una democracia teledirigida. Sartori sostiene que el homo sapiens posee una capacidad de pensar (cultura letrada), que con la aparición de la televisión cambia la forma de comunicar sustituyendo la palabra por la imagen e involuciona en un homo videns que sólo percibe sentidos. Sostiene que la televisión produce imágenes y anula conceptos atrofiando nuestra capacidad de abstracción. Es decir crea la noción de que la opinión pública se reduce a opiniones generalizadas del público, una opinión doxa (conocimiento vulgar) en lugar de la episteme (conocimiento científico).

Y cita Sartori: “la televisión destaca por una cosa: entretiene, distrae, divierte. Cultiva el homo ludens. Pero la televisión también impregna toda nuestra vida, se afirma incluso como demiurgo. Tras formar a los niños, sigue formando, o influyendo, a los adultos ‘informándoles’. Informándoles, en primer lugar, de noticias (más que de nociones), es decir, anunciando lo que sucede en el mundo, tanto cercano como lejano. La mayor parte de estas noticias terminan por ser deportivas, de sucesos, de crónica rosa (o lacrimógena) y de catástrofes”. Lo que no quita que las noticias de mayor repercusión, de mayor importancia objetiva, sean las informaciones políticas, las informaciones sobre la polis (la nuestra y la de otros). Saber de política es importante, aunque a muchas personas no les interese, porque la política condiciona nuestro vivir y nuestro convivir.

Pero qué tiene que ver la obra de Sartori, con la democracia a la mexicana, pues mucho, como todos sabemos el próximo 4 de junio se celebrarán elecciones en algunos estados del país. En Coahuila, Nayarit y Estado de México se elegirán nuevos gobernadores, además de otros cargos. Pero los comicios en el Edo. Mex. se han robado la mayoría de los reflectores: por la repercusión que el proceso electoral local puede tener en 2018, por la prominencia de los candidatos, por cercanía territorial con la capital, por morbo, y por ser el más grande bastión del Partido Revolucionario Institucional, es decir nuevamente está en marcha el circo electoral mexicano, disfrazado de sistema electoral democrático.

Pero también el Estado de México como todos sabemos es la cuna del Grupo Atlacomulco, y es donde, el candidato por el actual partido gobernante, será nada más y nada menos que Alfredo del Mazo Maza, otro miembro “distinguidísimo” del grupo Atlacomulco y primo de Enrique Peña Nieto.

Es en este “circo electoral” que ya empezó como cada seis y tres años, donde el sistema electoral burgués liderado por el PRI, y todos los demás partidos electoreros ya sea de izquierda o de derecha, se juegan sus “mejores” cartas y sus mejores “trampas”, con tal de ganar; hace ya algunos días me dejó pasmado una frase que dijo el [no tan]ilustre Enrique Peña Nieto, al referirse a la Crisis Económica que vive el país , como un hecho “puramente mental”, es decir, en un mensaje a los medios de comunicación, dijo que la crisis nada más está en nuestra “imaginación”, o sea que no es real.

Esto es una clara muestra de cómo un “candidato” ahora “presidente”, creado por la televisión como lo es Peña Nieto, trata de influir en los gobernados, para que, con pura palabrería e imágenes distorsionadas de la realidad, creamos en su palabra, es decir que vale más la “imagen”, que la “realidad objetiva”, tal y como lo decía en sus tesis Giovanni Sartori.

Share.

About Author

Comments are closed.