Seguridad de Periodistas, Responsabilidad del Estado.

0

Editorial

Por Carmen Escalante

Se viste de luto de nueva cuenta el gremio periodístico, el nombre de otro periodista se suma a la ya larga lista de reporteros asesinados en este país. Javier Valdez Cárdenas, fundador del semanario Ríodoce, asesinado el lunes 15 de mayo, afuera de las instalaciones del mismo Semanario, en Culiacán, Sinaloa. Ya lo decía Javier “son tiempos violentos”, tiempos en que portar una pluma para recabar notas, una libreta, es más peligroso que traer una ‘cuernos de chivo’ y dedicarse a traficar sustancias nocivas o cometer cualquier otro tipo de crímenes.

La indignación y la rabia corre por la sangre de los periodistas y trabajadores de los medios de comunicación en general, han sido tocados por la tristeza, por el coraje de ver otro compañero más muerto en la raya por el amor a la verdad, por las ganas de descubrir la realidad que ciertas Instituciones y personas se encargan de ocultar.

Javier, se encargaba de delatar los nexos y porquerías del narco con el gobierno. Han sido varios, los periodistas asesinados, a lo largo de varios años, sin importar su sexo o su edad. Lo único relevante para callarlos ha sido que escribían, que informaban sobre la realidad que existe en este Estado fallido mexicano.

El oficio de informar es en algunos casos un pasaporte a la muerte, un boleto para un viaje sin retorno en el cual el periodista está consciente de los riesgos que conlleva y aun así asume el reto, el peligro, porque alguien tiene que informar, alguien tiene que decir lo que el gobierno quiere callar. Alguien tiene que ser la voz de las víctimas, evidenciar la corrupción, los crímenes. Estos actos criminales contra los periodistas, atentan contra todo el pueblo enviando un mensaje de silencio, de que, pase lo que pase en México, existe el poder de algunas personas para callarlo, esconderlo a costa de lo que sea, incluso de cortar una vida.

Como siempre y para no variar, nadie tiene las respuestas o, mejor dicho, abundan las respuestas estúpidas como la del gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, “esto no nació ayer, viene de mucho tiempo atrás”, dice, respuestas que resultan atajos de impunidad para justificar la ineptitud ¿o encubrimiento? de las autoridades correspondientes. Gobernación anuncia estrategias de protección para periodistas a partir de reuniones realizadas con el presidente Peña, se crean Fiscalías Especiales para la protección de periodistas, todo un circo para entretener y desviar la atención, cuando lo que se requiere es que se pongan a trabajar, que investiguen, que castiguen a los culpables y sobre todo que garanticen los derechos constitucionales de libertad de expresión, el derecho de prensa y el derecho a la información.

Mientras Peña hace discursos demagógicos, los periodistas en conjunto lo interrumpen y abuchean gritando “¡No queremos discursos, queremos justicia!”. La comunidad nacional e internacional del gremio periodístico exige respuestas. Mientras tanto, aquí en México, la libertad de prensa resiste como puede y se niega a agoniza en sus garantías. ¡No callarán la libertad de expresión!

Share.

About Author

Comments are closed.