“Si el Infierno Existe, Ahí Estaba”, #1664.

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Guardería ABC

Por Olga Lizet González Domínguez

 

Olga González, psicóloga en Hermosillo, Sonora, quien atendió a familiares de las víctimas de la guardería, contó por primera vez -en su cuenta de Facebook- lo que vivió: “Si el infierno existe, ahí estaba”. A continuación su experiencia:

¿Por qué escribo esto hoy?Porque es un dolor que he llevado conmigo muchos años y he visto con tristeza cómo muchas personas se han ido olvidando de qué tan grande fue la tragedia y la pérdida. El movimiento ABC no debe de perder fuerza. En México no se hizo nada para aclarar los hechos; en Japón un tsunami y renuncia el presidente de la República; en Corea, en el accidente del barco, renuncia el vicepresidente de Corea y van a la cárcel el dueño del barco y toda la cadenita de corrupción.

Pero en México nadie se mueve de su lugar y dicen que es demasiado complicado; que todos y nadie tienen la culpa. Era para que hubiera renunciado el presidente de la República y, de ahí para abajo, todos los que por una u otra razón no hicieron bien su trabajo de proteger a los niños.

Escribo porque con tristeza he escuchado y visto comentarios muy pero muy fríos y desafortunados. Hubo un médico, muy afamado en la región, que me dijo: “Se mueren miles de niños todos los días en muchas partes del mundo, aquí fue un lugar más, ¿por qué tanto drama?” Estoy segura que si hubiera sido su hijo no pensara lo mismo.

Hubo también quien dijo en una ocasión que le parecía una tontería que un papá del movimiento ABC rayara el palacio municipal. Que ¿para qué lo hacía? Que era inútil y que no lo llevaba a nada, que solo demeritaba el movimiento ABC. Igualmente he escuchado: “¡Ya. Que lo superen!”“No pueden vivir así para siempre”.

Por eso fui tan descriptiva en los detalles para que se den una idea todas estas personas escépticas y que se atreven a decir esos comentarios que se den cuenta del dolor tan grande que significa la muerte de un hijo, sobre todo perderlo por corrupción, por injusticia.

Yo les digo a ustedes que demeritan el movimiento de los padres y madres de la guardería ABC que no tienen la menor idea del dolor que se vivió ahí adentro, y el dolor que sigue con la pérdida, las injusticias y los niños que quedaron vivos pero lesionados. Rayar una banqueta es lo menos que pueden hacer los papás para tratar de darle salida al coraje por la injusticia, y poder desquitarse de quien no los defendió, cuando millones les pagamos de nuestros impuestos para que nos cuiden.

Créanme que es la manera menos delictiva de procesar esas imágenes de sus niños calcinados cada vez que se les vienen a la mente; y el que se mueran miles de niños en todo el mundo todos los días no es algo a lo cual nos debiéramos de acostumbrar.

Al contrario, evidencia el atraso que tenemos como seres humanos que somos consumistas y que la riqueza de muchos está construida en la tumba de esos niños que se mueren en todo el mundo debido a la corrupción y la desigualdad económica.

Y para los que dicen: “¡Ya. Que lo superen!” Permítanme reírme de ustedes y si pudiera lo hiciera en su cara. Estoysegura que tú que dices eso estas frustrado por cosas menores, una cosa es afrontar la pérdida de un hijo por situaciones de enfermedad y otra muy diferente saber que a ese bebé tuyo no le tocaba morir; que más bien lo mataron,que murió porque faltó atención médica, salidas de emergencia y medicinas y equipo necesario. Eso es muy, muy difícil de superar y cada padre tiene el derecho de tardarse lo que se le dé la fregada gana en superar un dolor de ese tamaño.

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