No Dejar Solos a Familiares de los Desaparecidos, #1667.

0

Entrevista

Por Melchor López Hernández

“Ellos no están con nosotros”. De Coyuco son las palabras y el silencio que cae como plomo y se ata al recuerdo de sus compañeros desaparecidos.

Coyuco, integrante de la banda de guerra de la normal de Ayotzinapa, sabe lo cerca que estuvo en los sucesos del 26 y 27 de septiembre de 2014 cuando a 43 normalistas de Ayotzinapa los desaparecieron.

Coyuco dice que, después de tres años de su lucha por la justicia y la verdad, la mayoría “de la gente piensa que los compañeros pueden ya no estar presentes. Y comentan que ya lo dejemos así, que así podemos salir adelante. Claro que sí podemos salir adelante. Pero sentimos ese peso: no es fácil dejar de convivir con compañeros que estuvieron a tu lado, pasando los peores momentos y las peores pruebas; con quien has compartido un taco, un vaso de agua y un pedazo de pan. Para nosotros nos sigue pesando por eso seguimos luchando”.

Coyuco habla desde su experiencia: “Soy de los estudiantes que en nuestro primer día de clases fue cuando sucedió lo del 26 y 27 de septiembre. Y nos pasaron a joder todo. Ya no volvió a ser lo mismo”.

Más recuerdos que comparte con Machetearte. Le damos la palabra:

Mientras estemos aquí seguiremos luchando. Hoy ya somos de la academia de 4º grado. Si no hubiera sucedido esto (lo de los 43 desaparecidos) ya estaríamos con ellos. Y esperemos que ya termine todo esto y sea de la mejor manera y que los compañeros regresen y que estén con su familia y podamos convivir nuevamente.

Nosotros seguimos buscando, sentimos que pueden estar vivos, hay muchas versiones que no nos convencen y es por eso que seguimos alzando la voz. Lo haremos mientras haya fuerza, mientras haya compañeros que nos digan que podemos hacer todavía más; que luchen, que griten por encontrarlos.

Yo vivo en la normal. Soy de la Costa Grande de Guerrero. Por la lejanía entre mi pueblo y la normal pues tengo que estar internado en la normal y allí aprendí más cosas. Nos quedábamos en la normal a cuidar por ella y por el resto de los compañeros. Tengo 24 años y estoy inscrito en el último año; soy la última generación de cuando sucedieron los hechos de Iguala.

—Ustedes han sido enseñanza de lucha para varias organizaciones ¿Cómo lo has vivido?

No solo con esas organizaciones se llevó a cabo ese aprendizaje de nosotros hacia ellos, sino con la mayoría de las organizaciones civiles que acudieron al llamado, a apoyarnos. Hubo unas que pensaron que tenían la solución de todo. Hubo grupos de búsqueda de sus desaparecidos y varios encontraron los cuerpos. Ahora ya tienen a dónde ir a rezar y a llorar a sus familiares.

Nosotros estamos peleando por esa misma razón. No podemos dejar solos a los padres de los desaparecidos. Por la incertidumbre, es un gran dolor para ellos. Entendemos todo lo que pasa alrededor. Y por eso mismo no vamos a desmayar en apoyar a los padres.

Siempre hay lucha y siempre va a existir. Solo queda adentrarnos en ella. En el momento en que me tocó salir a dar la voz por los compañeros pues vi que no solo somos nosotros los que estamos en esta situación. Hay muchas más personas y situaciones; quizá, igual; quizá, peor, graves.

Mi mejor paisaje es la imagen de cuando estábamos en el programa de inducción en la normal de Ayotzinapa. Esa fotografía la había tomado una compañera de otra normal hermana. Y en esa misma foto estábamos la mayoría de los compañeros desaparecidos, trabajando la tierra. Y esa es una de las mejores fotografías que aún guardo.

Share.

About Author

Comments are closed.